Beneficios de una auditoría energética

Gestionar eficientemente el gasto energético no es sencillo, por ello la mejor solución es realizar un análisis de raíz, es decir, realizar una auditoría energética.

Una auditoría energética es un estudio exhaustivo de los flujos de energía de un edificio, cuyo objetivo es detectar las oportunidades de ahorro y mejorar la eficiencia energética.

Tanto en hogares como en empresas, una auditoría energética es el primer paso para conseguir reducir el alto consumo energético y poder aprovechar cualquier potencial de ahorro energético y económico. A partir de entonces, se darán las propuestas de mejora para realizar las consiguientes acciones, teniendo en cuenta todas las posibilidades técnicas y económicas.

En el caso de las viviendas, realizar una auditoría energética permite conocer exactamente dónde se produce el mayor gasto de energía. En estos casos, no solamente se controla el consumo eléctrico, sino también la calefacción, la refrigeración y otros aspectos relacionados como el aislamiento y la ventilación. De esta manera, permite realizar cambios en el hogar para mejorar la eficiencia y el ahorro. Hay que destacar que el hecho de realizar una auditoría energética permite aumentar el valor de reventa de la propiedad.

Por otra parte, en el caso de las empresas, la realización de una auditoría energética es una magnífica inversión que consigue reducir los gastos de manera permanente. Mediante ella, es posible conocer concretamente qué procesos, acciones o recursos consumen más energía de la necesaria, así como medir el rendimiento de los equipos tecnológicos e instalaciones. De esta manera, se pueden planificar cualquier tipo de renovaciones, modificaciones o actualizaciones que sean necesarias para la mejora de la empresa.

Por consiguiente, se puede reducir fácilmente el coste de producción y asimismo la competitividad de la empresa. Por lo tanto, los beneficios de una auditoría económica se traducen siempre en un gran ahorro económico a largo plazo.

Instalaciones solares fotovoltaicas, la energía solar una apuesta de futuro

Las energías renovables están en pleno auge, pero si una de ellas ha destacado en nuestro país, es la energía solar. Y es que, debido a su situación privilegiada, España dispone de muchas más horas de sol que sus vecinos europeos, lo que la convierte en un lugar idóneo para poder explotar los numerosos beneficios de las instalaciones solares fotovoltaicas.

Durante los últimos años, la demanda de instalaciones solares fotovoltaicas ha crecido exponencialmente, ya que sus ventajas van mucho más allá de lo puramente económico.

Instalaciones solares fotovoltaicas, ecológicas y económicas

Las instalaciones solares fotovoltaicas transforman directamente la luz solar en energía eléctrica, es decir, producen electricidad a cambio de una energía limpia e inagotable, que nunca genera residuos contaminantes, ni emite gases de efecto invernadero. Por lo tanto, las instalaciones solares fotovoltaicas son un sistema respetuoso con el medio ambiente; una interesante propuesta para interrumpir de manera permanente la contaminación que hemos generado constantemente mediante los sistemas tradicionales.

Otra de las cualidades, de las instalaciones solares fotovoltaicas, es que nos permiten disponer de electricidad en zonas rurales o lugares aislados sin necesidad de tener que depender de redes eléctricas.

Por otra parte, no podemos obviar los importantes beneficios económicos de las instalaciones solares fotovoltaicas, ya que sin duda alguna, este sistema disminuye considerablemente el consumo energético, lo que se traduce en un sustanciable ahorro en la factura de la luz para siempre.

La instalación de paneles solares fotovoltaicos es una inversión que se amortiza rápidamente y sus beneficios permanecen a lo largo del tiempo, ya que además de generar un ahorro económico mes a mes, su mantenimiento es mínimo y cuentan con una garantía de 30 años. Además hay que tener en cuenta que las instalaciones solares fotovoltaicas aumentan el valor del bien inmueble donde se ubiquen.